Friedrich Nietzsche.

Algo te aparece hoy como un error, y que antes amaste como una verdad o como una probabilidad: lo rechazas y presumes que tu razón ha ganado allí una victoria. Pero tal vez aquel error de entonces, cuando tú aún eras otro –siempre eres otro-, te era tan necesario como todas tus actuales “verdades”, por decirlo así, como una piel que te disimulaba y embozaba mucho que aún no te estaba permitido ver. Tu nueva vida, no tu razón, mató para ti aquella opinión, ya no la necesitas más, y ahora se desmorona sobre sí misma, y la sinrazón sale de ella arrastrándose como un gusano hacia la luz. Cuando ejercemos la crítica no es nada arbitrario e impersonal –es, por lo menos muy a menudo, la prueba de que en nosotros hay allí fuerzas vivas e impulsoras que expulsan una corteza. Negamos y tenemos que negar, porque algo quiere vivir y afirmarse en nosotros, algo que nosotros tal vez no conocemos aún, no vemos aún. Esto sea dicho a favor de la crítica.

No hay comentarios.: